Inteligencia bajo la lupa: la oposición exige activar comisiones para frenar el DNU de Milei

La reforma del sistema de inteligencia impulsada por el Gobierno de Javier Milei encendió alarmas en el Congreso y ya provocó una ofensiva de la oposición para forzar el control parlamentario del DNU que modifica el funcionamiento de la SIDE. Diputados de distintos bloques reclamaron formalmente a Martín Menem y Victoria Villarruel la conformación inmediata de las comisiones bicamerales encargadas de analizar el decreto.

Con las sesiones extraordinarias previstas a partir del 2 de febrero, el debate por el DNU 941/2025 se suma a un clima político cada vez más tenso. El decreto introduce cambios estructurales en la Secretaría de Inteligencia del Estado y, según denuncian desde la oposición, amplía facultades sensibles sin pasar por el Congreso.

Reclamo formal y advertencias de la oposición

Desde los bloques Unidos y Unión por la Patria enviaron notas a las autoridades de ambas Cámaras para exigir la urgente activación de la Comisión Bicameral de Trámite Legislativo, órgano que por ley debe expedirse sobre los DNU en un plazo de diez días hábiles.

En el caso de Unión por la Patria, el cuestionamiento fue más allá del reclamo institucional: el espacio presentó un proyecto para rechazar el decreto y advirtió que el Gobierno avanza sobre atribuciones coercitivas “incompatibles con el sistema democrático y la división de poderes”. Además, remarcaron que el DNU no cumple con los requisitos constitucionales de necesidad y urgencia.

El PRO acompaña, pero pone condiciones

En contraste, el PRO adoptó una postura más cautelosa. El bloque que conduce Cristian Ritondo expresó un respaldo inicial a la iniciativa del Ejecutivo, aunque aclaró que aguardará la reglamentación y los protocolos de aplicación antes de definir su posición final. Desde ese espacio pidieron “responsabilidad institucional” y subrayaron que se trata de un área vinculada a la seguridad nacional.

Qué dice la ley y qué puede hacer el Congreso

La Ley 26.122 establece que la Comisión Bicameral de Trámite Legislativo debe funcionar incluso durante el receso parlamentario. Si el jefe de Gabinete no remite el decreto en tiempo y forma, la comisión puede avocarse de oficio a su análisis.

Si la bicameral no se pronuncia dentro del plazo legal, ambas Cámaras quedan habilitadas para tratar el DNU directamente en el recinto. Allí solo puede aprobarse o rechazarse en su totalidad: no admite modificaciones. Para que el decreto quede sin efecto, debe ser rechazado por Diputados y el Senado. Mientras eso no ocurra, el DNU mantiene plena vigencia.

Extraordinarias, agenda cargada y un antecedente incómodo

El temario de las sesiones extraordinarias incluiría iniciativas como la modernización laboral, cambios en la Ley de Glaciares y reformas al Código Penal, pero no contempla el debate del DNU de Inteligencia. Por ese motivo, la oposición necesitará reunir quórum propio si pretende llevar el tema al recinto.

El antecedente inmediato agrega presión al escenario: en agosto de 2024, el Congreso rechazó un DNU que otorgaba fondos adicionales a la SIDE, en lo que fue la primera vez que un presidente vio caer un decreto de este tipo por decisión de ambas Cámaras. Ese recuerdo vuelve a escena y anticipa una nueva batalla política entre el Ejecutivo y el Parlamento.Captura-de-pantalla-2026-01-05-162643.png

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