Milei eliminó otros dos programas de asistencia a mujeres víctimas de violencia de género
Después de cerrar el Ministerio de las Mujeres, el gobierno de Javier Milei avanza con el desmantelamiento total de las políticas públicas orientadas a proteger a mujeres y disidencias víctimas de violencia de género. Esta vez, dio de baja dos programas claves de asistencia.
La medida fue oficializada este miércoles mediante la Resolución 466/2025, firmada por el ministro de Justicia, Mariano Cúneo Libarona, y publicada en el Boletín Oficial. La norma deroga las resoluciones 575/2021 y 55/2022, que habían creado el Registro Nacional de Organizaciones Sociales que abordan temáticas de Género y Diversidad y el programa Acercar Derechos, ambos impulsados durante la gestión anterior.
Con esta decisión, el gobierno libertario profundiza su política de recorte sobre sectores en situación de vulnerabilidad, bajo el argumento de que los programas “no ofrecían una respuesta adecuada” a las mujeres en situación de violencia. Sin embargo, en lugar de mejorarlos o reemplazarlos por otros más eficaces, directamente los eliminó.
Según el propio Ministerio de Justicia, el programa Acercar Derechos presentaba “graves debilidades en los circuitos operativos, el sistema de registro, la supervisión de casos y la documentación de las intervenciones”. Con ese diagnóstico, la respuesta oficial fue suprimir toda la estructura de contención sin ofrecer alternativas.
La resolución también instruye a distintas áreas internas —como la Subsecretaría de Derechos Humanos, la Unidad de Auditoría Interna y la Subsecretaría de Gestión Administrativa— a aplicar de inmediato la eliminación de los programas, en el marco de la reforma ministerial impuesta por el Gobierno.
¿Qué eliminó el Gobierno?
El Registro Nacional de Organizaciones Sociales que abordan temáticas de Género y Diversidad, que articulaba con organizaciones de todo el país, relevando datos y fortaleciendo el trabajo en red con herramientas y recursos estatales.
El Programa Acercar Derechos, una política de cercanía que brindaba acompañamiento integral a personas en situación de violencias por razones de género, desde una perspectiva interseccional e intercultural.
Ambos programas formaban parte del entramado de protección a mujeres, diversidades y disidencias, en un país donde las estadísticas de violencia de género siguen siendo alarmantes.
Con cada paso de la “motosierra”, Milei no solo desmantela el Estado, sino que deja más solas a las víctimas.